Cruceros
Los cruceros, de placer, de lujo, de aventura, corporativos, privados, etc, etc, dan todas las necesidades y se adaptan a cualquier programa que se tenga de antemano. Los destinos son infinitos, desde los polos hasta las aguas tropicales de todo el mundo, pasando por hasta los cruceros fluviales, como en el Nilo o lacustres. Allá donde haya agua habrá la posibilidad de realizar un fantástico crucero.
Los primeros cruceros que se pudieron realizar, sin duda fueron fluviales al principio de las civilizaciones, en los ríos Tigris o Eúfrates y sin duda en el Nilo. De la época romana se han encontrado restos de un gran crucero del emperador Nerón con muchas de las comodidades que hoy en día tenemos, como agua corriente, calefacción, solarium, piscinas, etc. Pero realmente cuando empezó a nacer esta cultura del crucero fue con la aparición de los barcos de vapor y su utilización en el transporte de pasajeros en las migraciones, sobre todo a los Estados Unidos. Poco a poco se fueron desarrollando este tipo de grandes buques teniendo su gran auge a partir de los años 70, donde la serie televisa “Vacaciones en el mar” difundió el mensaje lúdico a todo el mundo.
Los cruceros hoy en días se pueden clasificar en tres tipos diferentes: los de gran deplazamiento, mediano y pequeño. Los de gran desplazamiento son verdaderas ciudades flotantes, con capacidad entre 2.000 y 5.000 pasajeros con todo tipo de servicios que se puedan imaginar, desde salas de cine a virtuales campos de golf. Los mediano desplazamiento entre 2.000 y 500 pasajeros ofrecen los mismos servicios pero a menor escala lo que facilita que este sea un poco más personalizado. Los de pequeño desplazamiento, entre 500 y 100 pasajeros cubren un sector en el mundo de la industria de los cruceros donde se busca la exclusividad, el lujo y sobre todo un trato muy personal.